RSS
Facebook
Twitter

28/2/10

Ernesto Noboa y Caamaño






Hay tardes en las que uno desearía…

Tenía 36 años cuando se embarcó para partir sin rumbo cierto, Ernesto Noboa y Caamaño "fue la figura representativa del Modernismo en el Ecuador”.




Nació en Guayaquil en 1891. Extremadamente sensitivo y desdeñoso, el zambo como le llamaban por sus mechones ensortijados y rubios sufría de neurosis que solo era calmada con morfina.

En su vida en Quito se destacó escribiendo para periódicos y revistas “ ... amaba más radicalmente las lecturas de los autores favoritos: Heine, Samain, Laforgue, Poe y, sobre todo, Verlaine". Y confesaba su apetencia de morfina y de doral para calmar sus nervios de neurótico".

Marcado por la influencia de los “poetas malditos” lleva una vida al estilo de París e impulsado por su afán de encontrar “el tormentoso itinerario de Baudelaire” viaja a Europa en donde refina sus versos pero donde también se marca más su pesimismo y hastío.

“Noboa apenas usa más recursos que los patéticos de interrogación, admiración, suspensión, repetición. Y los usa con gran espontaneidad. Y toda la imaginería participa de ese ser como interior, con mucho más de emocional y patético que de plástico”

Al regreso a la patria opta por la soledad absoluta, por desfogar su angustia escribiendo sus versos. La muerte lo visita finalmente en la pieza oscura que habitaba junto con sus fantasmas en la ciudad de Quito en 1927.






0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

  • Blogroll

  • About