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3/8/16

DOS

David y su ‘Teresa escrita en la playa’


Una muchacha reposa sobre la arena desnuda hasta que las olas borran el paisaje.

(Me refiero a un poema adolescente de David Ledesma Vázquez <1934-1961>, autor de “Gris”, “Los días sucios”, “Teoría de la llama”, etc. quien obtuvo el Premio “Lírica Hispana” en Venezuela <1958>. Es justísimo que su firma abra “La rosa de papel”, colección de poesía auspiciada por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas.)

Vuelvo a la imagen inicial. El olor del mar se ha ido transformando en un olor a periódico y tinta. La nostalgia me transporta a la querida imprenta del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, en Guayaquil, en mil novecientos cincuenta y tantos. Allí nos conocimos David y yo mientras corregíamos las pruebas de nuestros primeros versos listos para respirar en ‘Nosotros’, gaceta estudiantil.

El entrar en contacto con un público lector, aunque éste fuere doméstico, nos exaltaba. Manchar las hojas virginales con los rasgos y los colores de la edición era, para nosotros, un milagro parecido al de ordenar que los sueños se levanten y caminen bajo el conjuro de la palabra.


Estábamos concluyendo nuestro bachillerato y aún traíamos esa transparencia de las escuelas católicas donde habíamos estudiado. David, en La Salle. Yo, en el Salesiano.

Nos hicimos amigos. Un par de vasos de cerveza en las carretillas del puerto y una discusión tropical acerca de Barba Jacob y César Vallejo, de la dramaturgia gringa ambientada en New Orleans y del proceso minero de Bolivia. Horas y sitios de tertulia. De esa manera sellamos una hermandad que se bordó con la libertad y la literatura y que, de alguna manera, continúa a pesar de su temprana muerte.

Le escuché decir sus composiciones. Recuerdo muy bien esa ‘Teresa…’ suya hundiéndose en el atardecer, el corazón a flor de agua, el horizonte oceánico multiplicándose y evaporándose en ese fuego sin tregua de la poesía.

Aún me maravillan la fácil profundidad de sus metáforas, su capacidad de visualizar emociones, el metal de su melancolía y de su voz. 

Después se marchó a Buenos Aires pero mantuvo puentes con la fraternidad, la historia y el arte que son, a fin de cuentas, la república platónica de todos. 

(Guayaquil era entonces una ciudad breve que se balanceaba entre la ría y el estero, el populismo y el radioteatro, el sabor del cacao y de la siesta.) 

En la penumbra del exilio o en mi alma, al galope de años y kilómetros, acomodo lecturas y memorias para admirar la perfección y la humildad de este poeta quien, con el verbo, vuelve a grabar un nombre de mujer junto a la espuma. 

Al azar le escuché repetir que los elegidos de los dioses se desvanecen bellos y jóvenes, efímeros y eternos. Él tuvo ese don entre sus manos, al igual que una violenta fruta del paraíso. Al igual que Teresa. 


La Nación, CR, (23. VII.1985)
www.sergioroman.com 
romantic@racsa.co.cr 


Post Scriptum.- Esta reproducción virtual de ‘Ecuatorianísimas’ continuará a principios del inmediato setiembre del 2016, con: 

3.- Ciudad cerca del cielo, Quito… (22. II.1986) 
4.- Primer plano de un sueño (20. XII.1986) sr

UNO

Demetrio Aguilera - Mar 


El tigre salta y la canoa se estremece, pero el peligro es un reflejo. El cholo del cuento (que firma Demetrio Aguilera, 1909-1981) muere por acción de su pánico. El animal es la circunstancia y la materialización del miedo. 

(Desde mis clandestinas lecturas en el liceo salesiano, doy fe de la página a la que nos remite el párrafo anterior: entonces me seducía la universalización del tema criollo; después me sedujeron la visualización y la síntesis, condiciones nucleares de lo cinematográfico. Demetrio fue su conjunción.)

En un avión rumbo a Río de Janeiro, el maestro me platicó de su ‘Cadena infinita’ (filme que si mal no recuerdo, reposa en una bóveda de un banco chileno, víctima del azar de la producción independiente). Y, veinte años corridos, en una cafetería de la calle Madero del Distrito Federal de México, reflexionamos acerca de las posibilidades y limitaciones de las dos máscaras y las dos pantallas. 

(Rescatar este aspecto que yace sumergido bajo una nutricia gestión literaria ayudará a los trabajadores de las imágenes en movimiento en América Latina, a buscar y encontrar suelo firme sobre el cual apoyar nuestros sueños de origen.) 

Ahora, Demetrio ordena que expulsen sus cenizas en el Golfo de Guayaquil, eje de citas y desencuentros. Trato de adivinar ese rito bautismal; me programo en cámara lenta y descubro una flaca metáfora: un resplandor opaco que titila y se desvanece, un acto de amor que ofician la ría Guayas y su jardinero predilecto. 

Domador de caminos, en sí lleva aún su tierra (alma y paisaje o su tierruca, como él la llamaba). El partir le causaba muchísimo dolor, el irse, quizá porque intuía que, aunque estemos volviendo, el exilio -una vez que se lo prueba- es un irrenunciable sendero sin retorno. 

Desde su escritura cordial y sabrosa continúan creciendo las correntadas contra el manglar, las sonoras isletas navegantes, los lagartos en el olor de los esteros y los dioses que viven en el agua salada. 

(El tigre y la canoa y el cholo se estremecen mientras esta triple figura va integrando en la memoria, una disolvencia perfecta.) 

Hoy, Aguilera Malta Demetrio (coautor de ‘Los que se van’ y autor de ‘Don Goyo’ y ‘Dientes blancos’ y…, ¡es todo el bello mar! 



La Nación, CR, (20. IV.1985) 
www.sergioroman.com 
romantic@racsa.co.cr

PROSEMA

Colaboración especial dedicada a ‘Efecto Alquimia’ y ‘Matapalo’



‘Prosema, zona dudosa entre el periodismo y la literatura’ abarca los sesenta y nueve artículos que Sergio Román Armendáriz publicó, con obvia intermitencia durante el lapso 1985-1995, en la Página Quince del diario ‘La Nación’ de Costa Rica, entre los cuales, once integran sus ECUATORIANÍSIMAS, membrete que de manera tácita se refiere a láminas pero de manera explícita remite a la patria y matria del autor.


En el orden de su aparición en escena, dichos textos son:


3.- Ciudad cerca del cielo, Quito… (22. II.1986) 
4.- Primer plano de un sueño (20. XII.1986) 
5.- Cita en la mitad del mundo (31. V.1988) 
6.- Guayas y Kil (8. VIII.1988) 
7.- San Juan Bosco en el recuerdo… (2. X.1988) 
8.- Aquel futbolista de cristal (9. VIII.1989) 
9.- Guayaquil, ese momento (22. XII.1990) 
10.- Cuando el gol era un poema (27. IV.1993) 
11.- Asuntos del ayer (27. XII.1994)

SR

23/7/16

Datos de escritores - Juan Montalvo

"El que no tiene algo de don Quijote, 
lo vuelvo a decir, no merece ni el cariño 
ni el aprecio de sus semejantes"

JM
- Juan María Montalvo Fiallos nació en Ambato el 13 de abril de 1832, fue el último de nueve hijos.

- En el Seminario Menor de San Luis (Quito), obtuvo su título de Maestro en Filosofía y Letras. No continuó los estudios de Jurisprudencia que había iniciado debido a la muerte de su hermano y de su padre.

- Fue un escritor prolífico, escribió en revistas, diarios y sus propios libros. Cultivó el ensayo, novela, poesía, crítica y teatro.
 
      El Cosmopolita (1966-1869)
      La Dictadura perpetua (1874)
      El Regenerador (1876-1878)
      El Libro de las pasiones (1878) único teatro
      Capítulos que se le olvidaron a Cervantes (1895)
      Las Catilinarias (1880-1882)
      Los Siete Tratados (1882-1883)
      Mercurial Eclesiástica (1884)
     El Espectador (1886-1888)
     Geometría Moral (1902) póstuma.


Montalvo fue un liberalista que vivió exiliado en Ipiales, Panamá y Europa.

- Estuvo por tres ocasiones en Europa, la primera en 1857, como adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, en este viaje visitó París, Roma, Florencia, Venecia, Nápoles, Sorrento, Pompeya; Andalucía, Granada y Córdoba. Su segundo viaje lo realizó a mediados de 1869 como exiliado. Parte por tercera vez a Europa en 1879 y el 25 de septiembre de 1881 llega a París.

A JM le gustaba el café, lo compraba en la casa Pantin, él escogía la mezcla que luego se tostaba en su casa.

- Murió en París el jueves 17 de enero1889.


Fuentes:

Lara, Claude (1996): Este otro Montalvo. Quito: Abya-Ayala.
http://www.elcomercio.com/blogs/la-silla-vacia/vida-desconocida-juan-montalvo-faustosegovia.html
Colección Manuela Cañizares No 8 (1988), Juan María Montalvo Fiallos. Quito.

Fotografía tomada de:
http://www.forosecuador.ec/forum/ecuador/educaci%C3%B3n-y-ciencia/10279-biograf%C3%ADa-de-juan-montalvo-resumen


     
     
     


6/7/16

Vado vadis vádere 2016

La noche del 29 de junio de 2016, nos tomamos la plaza. ¿El motivo? conmemorar el aniversario 63 del recital Pre-fundacional del Club 7. Esa misma noche creamos un nuevo rito, encender la llama literaria como puente que una las pasadas y nuevas generaciones de escritores del Ecuador.

Memoria en fotos

Inauguración

Ximena Flores Venegas de Efecto Alquimia inaugura el acto y enciende la llama literaria con las siguientes palabras:

El mito cuenta que "Prometeo robó las artes de Hefesto y Atenea, llevándose también el fuego porque sin él no servían para nada, y proporcionando de esta forma al hombre los medios con los que ganarse la vida."  Se cree que el la Academia de Platón siempre se mantenía una llama encendida... que este acto simbólico sea el nuevo rito que representa la unión entre las antiguas y nuevas generaciones, para que nosotros no olvidemos a aquellos escritores que fueron nuestros antecesores y que mantengamos siempre encendida la llama de la creatividad. 

Se enciende la llama literaria

A continuación, Neal Moriarty de Patapalo realiza una reseña sobre la historia del Club 7 de poesía.


Reseña histórica del Club 7 de poesía. 

Lectura de la carta que Sergio Román Armendáriz envió desde Costa Rica via virtual para el evento por parte de Ives Cadena.



Recital Vado vadis vádere

Victoria Cárdenas 

Ives Cadena 
Teo Calle

Ximena Flores Venegas

Gabriela Ruiz

Denis Valle



Lectura libre
Textos de los participantes del evento

Enver Álvarez

Santiago Vásconez

Katy Ortega

Fausto Ramos


Clausura e invitación para reunirnos en otra plaza o parque de la ciudad para encender la llama literaria, recordar el aniversario del recital pre-fundacional y realizar el recital Vado vadis vádere 2017.


llama literaria 

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